Mostrando las entradas con la etiqueta Ravera. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ravera. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de agosto de 2007

Especial sobre Contaminación en el Parque

Recopilación de artículos y documentos sobre contaminación en el Parque Ecológico Provincial Guillermo Enrique Hudson.



Si tiene alguna sugestión sobre qué podemos hacer para solucionar este problema, comuníquese con nosotros a:
contaminacion.hudson#gmail.com,

reemplace # por @


jueves, 23 de agosto de 2007

SEGUN RUBEN RAVERA:"CONTAMINACION CATASTROFICA"








Rubén Ravera titular del Museo y Parque Reserva Ecológica Guillermo E. Hudson de Florencio Varela, se refirió en una entrevista con La Colmena al alto grado de contaminación que padece el Arroyo Las Conchitas y su zona de influencia, ya que el curso de agua surca gran parte de la Reserva, considerando que se deben adoptar urgentes medidas para evitar que el sector se contamine aún más.





Ravera trabaja en la entidad desde 1981 y desde 1991 fue designado por la provincia al frente del museo. “Con sorpresa después de tanto tiempo nos encontramos hace 15 días con vecinos que traían peces muertos, de todas las especies. Eso generó gran alarma y susto , porque mucha de esta gente usa el arroyo como un lugar de esparcimiento. Muchos pescan allí y en el verano los chicos también se refrescan y nadan en esas aguas. Esto no es de ahora sino que viene desde hace muchos años”, puntualizó el museólogo.






-¿Ustedes qué encontraron?






-Hicimos una observación preliminar en 4 km entre los ramales más importantes entre el Santo Domingo y el Conchitas, donde esta cerca la cárcel y al parecer el efluente de la cárcel esta excediendo en su vuelco la capacidad del arroyo. Es mucha carga. Considero que el arroyo no debería ser de materia orgánica o de otra naturaleza porque hay que mantenerlo limpio. Imagino que no es intención de nadie que esto se convierta en una cloaca.






-¿Pudo ser que alguien haya hecho adrede?






-Todo hace suponer que el problema viene desde lo que vierte la cárcel. Los técnicos que vinieron a inspeccionar dijeron que cuando mueren peces hay 2 motivos: asfixia al descomponerse la materia orgánica y consumir oxigeno, pero lo ocurrido demuestra que no es por ello. Las pruebas de la Secretaría de Política Ambiental bonaerense indican que los niveles de oxigeno son normales. Y por eso suponen que se trata de un elemento venenoso. Es decir, un tóxico químico, que produjo un cataclismo, una catástrofe en toda la fauna y la flora.






“RECORRIERON 10 METROS






-¿Pero no murieron solo aves?






-No, también aves y las nutrias. Lo que pasa es que los inspectores solo recorrieron 10 metros del arroyo. Para nosotros tendrían que haber recorrido 4 km; por eso nos sorprendió que no valoraran el hecho. Este es un curso de agua vivo, no muerto como el riachuelo, el matanza o el lujan. Los peces y aves muertos aparecieron en todo el recorrido. Tenemos algunos indicios de que en algún lugar o determinados lugares se están lavando tanques con un liquido azul. Lo que pasa es que en la zona hay mucha clandestinidad. Solo con recorrer la Av. Hudson se ve gran cantidad de basura. Es un espectáculo dantesco, degradante. Una contradicción entre la entrada y lo que se quiere ver después.





Acá pueden ver lo que dice la Secretaría de Política Ambiental de la Provincia sobre el tema de contaminación en el Parque.


(si lo desea al final del enlace sobre lo que dice la Secretaría encontrará las direcciones de correo, postal y números de teléfonos para preguntarles a ellos qué está pasando en el Parque y por qué no inspeccionaron 4 kms. del arroyo.)

RESIDUOS INDUSTRIALES






-Eso no tiene solución...






-Lo que se hizo este otoño fue lamentable y hasta se llego a tirar cerca de la casa de Hudson y ahora hay una máquina amarilla que va y viene y entierra residuos. Es como si fuera un relleno sanitario urbano. Recorriendo la zona durante décadas hemos comprobado que hay cantidades importantes de residuos industriales altamente tóxicos, que se tapa con la tierra que se extrajo cuando se pavimento la avenida Hudson, desde Zeballos hasta el arroyo Las Conchitas que este sepultado y que no se vea no significa que allí no este el 2do basural del país. Todo eso se hizo sin el correspondiente aislamiento del suelo, drenan y las napas se contaminan.






-¿Quién es el responsable de eso?






-La Tosquera Amondarain es el gran disparador ambiental de todo, que fue una zona liberada para la basura. El espectáculo de basura sobre basura sobre basura, gente revolviendo los residuos es un microclima que genera cualquier tipo de distorsión en las conductas. Por ende, sin cargo de conciencia, cualquiera que saque basura puede tirar algo de ella en el arroyo. Así, la tosquera esta identificada como un lugar liberado para tirar basura. Allí se debía extraer tosca miles de metro químicos y produjo un augero, pero que debía concluir con un mejoramiento o un parque de esparcimiento, lo que no ocurrió. En los años 80 ni siquiera las zanjas de drenaje se taparon y cuando se lleno de agua ello le costo la vida a muchos chicos que se ahogaron en los pozos existentes mientras caminaban. Por esos años se hizo un terraplén junto a esos arroyos y por eso las tosqueras se secó. Luego desde distintos distritos se comenzó a arrojar basura industrial.






-¿Desde los estamentos oficiales qué medidas se han tomado para evitar esta contaminación y solucionar el problema?






-Estuvieron el Ing. Selva y la Dra. Trigo del municipio varelense, y ahora se esperan los análisis respectivos de esa dependencia y de sus similares de la provincia, ya que política ambiental bonaerense vino con un laboratorio móvil y tomo muestras y tomo muestras e hizo análisis preliminares. Hay que esperar los resultados finales.






-¿Y quién dijo que la sustancia era tóxica?






-La Autoridad del Agua provincial que también visitó el lugar. Fue una hipótesis preliminar de ese ente.






-¿Hubo eficacia en la tarea?






-Creo que ha faltado un recorrido a fondo del arroyo. Estuvieron 2 horas. Sacaron las muestras . Ese sector no e s toda la reserva. Recorrieron entre 100 y 200 metros, que tiene mucho más.














ACUSACIONES






-¿Se podrá llegar al responsables de este hecho?






-Hay vecinos que tienen evidencias y hacen acusaciones, pero creo que eso no es correcto hasta tanto se analicen las muestras. Ellos apuntan a determinadas chacras o lugares. Hablan de un liquido azul y otros de lavado de tanques, son todos predio privados. No se puede acusar a nadie ligeramente, pero hay sospechas que a 4 km del parque, río arriba hubo indicios alguien mezclo algo en el agua.






-¿Cómo se soluciona o se evita que tiren basura?






-Colocando custodias y alambrando todo el sector donde se tiran los residuos, y poniendo carteles sobre esa prohibición.




Más información sobre contaminación en el arroyo "Las Conchitas":


La reserva natural y Parque Ecológico Guillermo Enrique Hudson, donde está emplazado el solar donde vivió el ilustre naturalista y escritor, por cuyos terrenos circula el arroyo Las Conchitas, sufre un alto grado de contaminación y prueba de ello es que una importante cantidad de peces, aves y hasta roedores consumieron el agua de dicho curso hídrico y murieron.
(en enlace todo el artículo del semanario "La Colmena")




Si tiene alguna sugestión sobre qué podemos hacer para solucionar este problema, comuníquese con nosotros a:


contaminacion.hudson#gmail.com, reemplace # por @


viernes, 4 de mayo de 2007

Eventos: Acto de homenaje a Don Roberto Cunninghame Graham Año 2006


Artículo del Diario La Nación sobre el acto a "Don Roberto" del año 2006:

Entre ombúes y talas, antes de izar la bandera y entonar el Himno Nacional, diez integrantes de la Guardia Escocesa de Buenos Aires -ellos vistiendo kilts con su sporran (bolso de plata y crines), birrete y polainas-, un grupo ceremonial local que es réplica de un antiguo regimiento de Escocia, formaron ante el busto de Guillermo Enrique Hudson y su casa natal-museo, al son de sus gaitas y tambores.


Se conmemoraban, el 29 de abril pasado, los setenta años del fallecimiento de Roberto Cunninghame Graham y estaba allí, recién llegado de Escocia, su sobrino nieto, que lleva su mismo nombre.

"En 1936 don Roberto regresó a Buenos Aires con dos propósitos -señaló el profesor Enrique Pedrotti, presidente de la Asociación de Amigos del Parque Ecológico-Cultural Guillermo Enrique Hudson-: visitar la casa que se conserva en memoria de su amigo, fallecido en 1922, con quien había compartido el amor al campo, los caballos, la naturaleza, y conocer a Mancha y Gato, los dos caballos criollos con que Aimé Tschiffely, su otro amigo, que acababa de despedirlo en Londres, había llegado hasta Nueva York. Don Roberto falleció en Buenos Aires pocos días después sin haber podido verlos."


Mancha y Gato, conducidos por dos hombres de campo, escoltaron hasta el puerto, donde fueron embarcados rumbo a Escocia, los restos de quien había escrito, antes de conocer a Tschiffely, un relato inolvidable sobre aquella hazaña. Don Roberto había muerto en el Plaza Hotel el 20 de marzo y sus restos fueron velados en la Casa del Teatro, como consigna Alicia Jurado en su biografía "El escocés errante".

El profesor Pedrotti agradeció la presencia entre el público de tres descendientes del hermano menor de Hudson y recordó que "en septiembre se cumplen cien años de la muerte de Gabrielle (su verdadero nombre era Carolina Horsfall), esposa de Cunninghame Graham, compañera de todos sus viajes y autora de un ensayo sobre Santa Teresa de Avila.


De viajes y aventura


"Don Roberto fue un aventurero que intentó muchas empresas, y en todas fracasó. Proyectó dedicarse a la producción de yerba mate en Paraguay: si hubiera triunfado hubiera sido un empresario más, no hubiera viajado ni vivido las peripecias que luego reflejó en sus libros. Si Hudson no se hubiera ido de la Argentina a los treinta y tres años (nació aquí el 4 de agosto de 1841) es muy probable que no hubiera escrito nada. Por algo se hicieron tan amigos cuando se conocieron en Londres en 1890."


"Hace setenta años un hombre frágil de ochenta y cuatro años vino en peregrinaje a este lugar -evocó su sobrino bisnieto, Roberto, hablando en nombre de su familia escocesa- .Yo creo que eligió morir en la Argentina, el país que cautivó su alma desde que llegó en 1870 a los dieciocho años, aunque su corazón siempre permaneció en Escocia. Fue apropiado que muriera en la Argentina y fuera enterrado en Escocia (en una isla del lago Menteith, con la marca de su hacienda registrada en Gualeguaychú grabada sobre la lápida). Como muchos jóvenes en el siglo XIX, vino aquí a buscar fortuna, y la fortuna lo eludió, pero sin duda su carácter y su vida posterior fueron modelados por sus años en la Argentina, montando con los gauchos correntinos revolucionarios (aludía a los montoneros de López Jordán que lo forzaron a combatir), sobreviviendo a los malones, aunque se mantuvo comprensivo hacia los indígenas, como lo fue durante el resto de su vida con todos los oprimidos.

"Sus narraciones son ricas en descripciones de flora y fauna, pero sobre todo en la descripción de tipos que estaban desapareciendo, empujados hacia la frontera por el progreso y la civilización. El mismo era uno de esos tipos que serían olvidados, excepto por unos pocos leales: sospecho que no le importaría demasiado, siempre que pudiera seguir montando a Pampa, su pingo favorito." (Fotos suyas montando a Pampa y a Chajá en Londres se pueden ver en las vitrinas del museo).

Agregó, además, que su tía, lady Polwarth, albacea literaria (derechos que acaban de caducar) de sus treinta obras publicadas y autora de una biografía de Cunninghame Graham, le había pedido que la representara y transmitiera su gratitud a los que han mantenido aquí vivo su nombre "cuando en mi país ha sido olvidado".

"Entre mis tres hermanos y yo sumamos catorce nietos, para los cuales me enorgullece continuar la difusión de su obra. Siempre dijo que había dejado su alma en la Argentina, y en sus escritos recordaba lo que había vivido (arreos de hacienda y caballos a Brasil y Chile, vida de campo en Gualeguaychú y Sauce Chico, travesías a caballo por Paraguay, la selva chaqueña y los llanos de Venezuela). Ayudó a hacer conocer a este gran país y el continente al público británico. Me encanta ver hoy a tantos jóvenes compatriotas aventurarse por América del Sur. Adiós don Roberto -concluyó en castellano-, mi tío Roberto, que tanto me inspiró."

Recibió un diploma y un facón de plata. Eduardo Macrae habló en nombre de los argentinos de ascendencia escocesa, "una de las inmigraciones más antiguas, ya que fueron de ese origen los que fundaron la primera colonia agrícola, en 1825, en Monte Grande" y la Guardia Escocesa ejecutó, con gaita y salva de fusilería, un saludo tradicional.

Integrantes del Ballet Patria y Tradición de Berazategui (ellos con chiripá y calzón cribado) bailaron un triunfo, una huella, los amores, una chacarera y una zamba, haciendo vibrar en el aire con sus pañuelos la cadencia viril y poética del sentir criollo, que tanto amaron los dos escritores.

Filósofos ecuestres

Don Roberto, indiferente a la manifestación religiosa, admirador de Mitre, miembro de la Cámara de los Comunes, impulsor de proyectos afines al socialismo, autor de biografías de Gonzalo Jiménez de Quesada, Hernando de Soto, José Antonio Páez y Francisco Solano López, esgrimista y viajero por Africa, consideraba a Hudson "un viejo y muy querido amigo, yo lo admiraba, considerándolo nuestro mejor escritor en idioma inglés"; y, en otra carta, "como hombre y como escritor , era único". Hudson le dedicó "El ombú". Graham comentó: "Blunt, Conrad y yo solíamos hablar de literatura, política y ese tipo de cosas. Hudson y yo sólo hablábamos de cosas serias, de indios, de caballos y sus marcas, de cacerías de avestruces, etcétera, temas propios de filósofos (de filósofos ecuestres, por supuesto)".

Un rincón de la pampa

Durante la animada reunión que siguió al homenaje, el director del museo, Rubén Ravera, explicó que Violeta Shinya, sobrina nieta de Hudson, mientras fue su directora logró -mediante una donación de la Municipalidad de Florencio Varela, aportes británicos y de una fundación japonesa-, ampliar el predio original de 5 hectáreas a aproximadamente 50, que constituyen una reserva natural de especies vegetales y animales, incluyendo 100 de aves autóctonas. Destacó su empeño en "revalorizar su obra literaria, ya que los escritores lo consideran naturalista, y los naturalistas escritor; los ingleses, argentino, y los argentinos inglés. También su obra como precursor de la etología, estudio de los animales en su hábitat."


Georgina Christie, una de las asistentes, contaba que sus antepasados Campbell y Brown, como otros escoceses, poblaron campos de la zona, "cuando no existía el ferrocarril y Florencio Varela se llamaba La Paz". El parque ecológico y museo, su rancho con dos habitaciones -en cuyas vitrinas, primeras ediciones, cartas, fotografías y otros documentos dan testimonio de la vida de los dos escritores-, sobrevive en un entorno del que la naturaleza prácticamente ha desaparecido; resiste, como la obra de ambos, al olvido, invita a revivir la historia de la tierra y la gente que amaron.

Como no del todo ajenos, cercanos a un palenque, bajo unos paraísos, cabeceaban dos caballos (aunque ensillados con montura inglesa), pertenecientes a los policías que acompañaron el acto: aunque sencillo, formal, dignísimo, transcurrió en un clima hospitalario y familiar, el de un reencuentro y un reconocimiento. En memoria de un escocés errante

Por Susana Pereyra Iraola
Para LA NACION

Original del Diario La Nación.